

El lugar es un observatorio astronómico construido con tótems de arcilla de forma fálica, formando un anillo en torno un tótem central, los once tótems mayores marcan la salida del sol durante los solsticios y equinoccios, los tótems menores se utilizan para la medición de los movimientos de la luna, los tótems están decorados con iconografía prehispánica de culturas como la Tolima, Sinú, Muisca, Maya, Inca, y Nazca entre otras.
Allí se encuentra también una mesa con tablas de arcilla que representan conjuros atribuidos a las brujas locales, cuenta la tradición que este sitio era lugar de congregación de personas que practicaban ritos en la antigüedad, se puede apreciar también un reloj solar en el lugar.
Para llegar se toma la vía que conduce a tres esquinas, se desvía un kilómetro contiguo al hotel San Fermín y se continua por vía terciaria durante aproximadamente 5 Km. en dirección a la vereda carapacho, el atractivo se encuentra a la orilla de la carretera.
